-Estudia prohibir este tráfico en 6 corredores de la AP-8 y la A-15

Larraitz Ugarte, en la inauguración de un túnel en Gipuzkoa. EL MUNDO

La Diputación de Gipuzkoa (Bildu) está estudiando la posibilidad de prohibir la circulación de mercancías peligrosas por los túneles de las carreteras AP-8 (Bilbao-Behobia) y la A-15 (autovía de Leizarán) que no están adecuados a la directiva europea de seguridad. Impedir el paso a este tipo de transportes es una medida que contempla el Gobierno foral a la vista de que los importes para adecuar los dos túneles de más de 500 metros de la AP-8 y los cuatro de la A-15 que en estos momentos no cumplen la normativa europea serían de unos 28 millones de euros.

La posibilidad de adoptar esta medida es anunciada por la diputada de Movilidad e Infraestructuras Viarias, Larraitz Ugarte, en una pregunta por escrito al grupo del PSE en las Juntas Generales, que le interpeló por las medidas que ha adoptado su departamento con respecto a la adecuación de los túneles de titularidad foral a la normativa europea. Ugarte responde que se han estimado unos costes «muy elevados), de 18 millones de euros en los cuatro túneles de la A-15 y de 10 millones en los dos de la AP-8, por lo que se «está estudiando paralelamente la prohibición de la circulación de mercancías peligrosas» por estas infraestructuras de tal forma que «en un análisis de riesgos se justifique una reducción del equipamiento necesario».

De cara a las actuaciones a realizar, asegura que «se han priorizado los elementos de equipamiento necesario por criterios de eficiencia frente a seguridad», ya que «hay inversiones pequeñas con gran efecto», como el detector automático de incidentes.

La directiva europea de seguridad de túneles es de aplicación únicamente en túneles de una longitud superior a medio kilómetro y en vías pertenecientes a la red transeuropea de carreteras, que en el caso de Gipuzkoa afecta a las redes viarias de la AP-8, A-15, N-I, AP-1 (Eibar-Vitoria) y N-121-A (carretera de Endarlatza). Los túneles de estas dos últimas carreteras y los nuevos de la GI-632 (la Beasain-Durango, si bien ésta vía no se integra dentro de la red transeuropea) están diseñados conforma a la normativa europea, según sostiene Ugarte, por lo que faltan por adecuar los seis de la AP-8 y la A-15.

En un principio, la directiva europea dio un plazo para la adecuación de todos los túneles a las nueva normativa que venía este año, aunque «se ha dejado sin efecto recientemente» debido al elevado coste económico que suponía la adecuación «con los requisitos dispuestos» y ante «el incumplimiento de esta fecha por parte de todos los estados» . La diputada de Movilidad e Infraestructuras Viarias precisa que «también se ha bajado el nivel de equipamiento en las obras ya construidas», si bien puntualiza que «sigue siendo de obligado cumplimiento para obra de nueva planta» el respeto a la normativa.

El Gobierno foral ha alertado en numerosas ocasiones del «grave problema» que se deriva de la falta de recursos para la conservación de las infraestructuras viarias, fruto del déficit de 900 millones de euros que arrastra Bidegi, la sociedad pública que gestiona las autopistas del territorio, circunstancia que achaca a la «nefasta gestión» del anterior Ejecutivo del PNV.

La financiación de las carreteras de Gipuzkoa ha supuesto el gran fracaso del Gobierno foral, que no ha logrado concitar ningún apoyo a sus propuestas para obtener recursos y dar respuesta a la delicada situación económica que atraviesa Bidegi. La oposición tumbó su polémico proyecto de norma foral para implantar un sistema de peaje denominado Arkupe en la N-I, A-15, GI-632 y N-121-A del que estarían exentos los conductores guipuzcoanos y con descuentos para el resto de usuarios de Euskadi y Navarra. Ante esta derrota, la Diputación limitó su propuesta a los vehículos pesados para tratar de lograr los apoyos necesarios en las Juntas, donde Bildu está en minoría, pero los grupos volvieron a echar por tierra esta proposición.

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