Los trabajadores se quejan de las molestias que causa el vehículo


Esta semana se cumple un mes del incendio que afectó a un camión en el peaje de Figueirido en la AP-9 y todavía nadie lo ha retirado. Allí sigue. Su esqueleto permanece desde entonces en la explanada donde están las cabinas de pago. Los empleados de Audasa aseguran que «posiblemente la empresa portuguesa ya no vendrá nunca a por él». Les ha obligado a señalizar la zona para evitar posibles accidentes, ya que la cabeza tractora se encuentra en el carril de incorporación de los vehículos que acceden desde Vilaboa a la autopista en sentido Pontevedra. Los trabajadores del peaje advierten de que «molesta donde está».

El accidente ocurrió el pasado 25 de marzo y lo que pudo ser una tragedia se quedó en un susto. Los bomberos de O Morrazo acudieron ese día al peaje tras un aviso del 112 que alertaba de que salía fuego de la cabina de un camión que transportaba mercancías peligrosas, pero al llegar hasta el lugar comprobaron que las llamas solo afectaban a uno de los neumáticos de la cabeza tractora. El fuego lo apagó el conductor y tras comprobar que no había riesgo, la empresa no volvió a preocuparse por el vehículo.

Lavozdegalicia.es

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